Donde comen las hadas

Algo sonó en unos arbustos a su derecha. Adona alzó la escopeta y contuvo la respiración, inmóvil, a la espera de que su presa hiciese otro movimiento. Su pulso era firme pese a su edad. Soportaba estupendamente la presión; a fin de cuentas, más de treinta años de enfermera, ayudando a su marido en la … Sigue leyendo Donde comen las hadas

Sigue sonando

Sigue sonando. A todas horas, sin descanso, sigue sonando. Ya no queda nadie y, aun así, nunca se detiene, viene a por mí: sigue sonando. *** Las semanas de confinamiento se estaban haciendo eternas. Había preferido no salir, no lo necesitaba. Podía pedir de todo por Internet y sin necesidad de arriesgarme a pisar la … Sigue leyendo Sigue sonando

El último sermón del padre Pizarro

Me fue muy difícil acercarme hasta el escenario que habían montado aquella mañana. Era sábado por la tarde y en la plaza del pueblo no cabía un alma. La multitud se había congregado allí para escuchar al padre Pizarro en su despedida. Alrededor mío, la mayoría de los vecinos mostraba un semblante triste; algunos mostraban … Sigue leyendo El último sermón del padre Pizarro

Y el esqueleto salió a jugar

Saint Louis Cementery nº3 (New Orleans)

Dulce Emma abrió los ojos. Notaba la vibración del terreno en sus huesos. Detectó el tempo y empezó a seguir el ritmo con su índice. Pensó que alguien se había atrevido a dar una fiesta sin invitarla y, acto seguido, empezó a mover sus articulaciones paralizadas desde hacía décadas. Aprovechando la tierra húmeda y maleable, … Sigue leyendo Y el esqueleto salió a jugar

Tot això et donaré

Tibidabo

L’Isaac va tancar la porta del vehicle i va arrancar el motor. El carreró estava desert. A uns metres d’allà, les llums de les pantalles hologràfiques gegants il·luminaven la sempre concorreguda Via Laietana. El jove va acabar-se la cigarreta i, a trenc d’alba, va engegar el propulsor de la nau monoplaça. La Ustuori IV va enlairar-se per sobre dels gratacels de Barcelona.